Son una raza aparte. Y cómo tal deberían tener un ciclo de vida diferente al del resto de la humanidad, – además de leyes que permitan eliminarlos del camino de cualquiera que no sea de su raza-, y por lo tanto caducar sin más despues de fiestas litúrgicas como navidad o pascuas. En última instancia podríamos pensar darles la posibilidad de reencarnar en la fiesta contigua mas cercana. Pero de ninguna manera puede permitírseles así como así, ir por la vida infiltrandose entre ‘los normales’o los ánormales’, haciéndonos la existencia aún mas complicada. Si vuelvo a recibir timbrazo de alguno de éstos seres celestiales, no respondo de mí. Y ojo!, que conste que no soy Violenta. Debería considerarse la posibilidad de obligarlos a hibernar y solo dejarlos salir ante alguna amenaza de guerra inminente para usarlos como soldados.
He dicho.-